Eco-LAB CanNova

Reducciones voluntarias de CO2

Correo electrónico Imprimir PDF

altReducir las emisiones de CO2 es, por parte de muchas empresas, mucho más que una manera de cumplir con la ley o acceder a un certificado tipo ISO 50001 de eficiencia energética, sino además una estrategia inteligente de ahorrar en gasto energético, reducir la dependencia energética y la vulnerabilidad a las subidas de los precios de la energía y los combustibles y de mejorar la imagen. Muchas han sido las empresas que han tomado la iniciativa, y con la intención de recoger, potenciar y enmarcar estas acciones voluntarias, más allá de la ley, la Generalitat lanzó los Acuerdos Voluntarios de Emisiones de CO2. La Generalitat pretende con su iniciativa estimular y dar reconocimiento público a las acciones de reducción de emisiones. El Acuerdo Voluntario es un compromiso que cualquier organización, empresa, entidad o colectivo puede asumir de forma voluntaria para contribuir a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, más allá de lo que obliga la normativa y conlleva hacer inventario de emisiones, plantear e implementar medidas para reducirlas y hacer un seguimiento anual para valorar los resultados. La metodología está basada en la norma ISO 14064, valorando las emisiones debidas al uso directo de combustible y las debidas al gasto de electricidad.

Este programa se encuadra en el Plan Marco de Mitigación del Cambio Climático en Cataluña 2008-2012 y se calcula que podría contribuir a la reducción de 590.000 toneladas de CO2eq.

El reconocimiento oficial que da este certificado puede ayudar a muchas empresas a conseguir contratos públicos, ya que las administraciones avanzan hacia la "ambientalización de la contratación" o grandes clientes como Carrefour, que cuestionan a sus proveedores sobre la huella de carbono de sus productos.

De momento más de 60 empresas han mostrado su interés en los Acuerdos Voluntarios y algunas tan importantes como Mango ya están certificadas.

Ya sea con los Acuerdos Voluntarios, con la ISO 50001 de eficiencia energética o con otros tipos de compromisos y certificados, son muchas las empresas comprometidas y en marcha hacia la reducción de emisiones. Por ejemplo, grandes empresas como Bayer Volkwagen, KLM, Orange, Kraft o Glaxosmithkline han incoporado la lucha contra el cambio climático en su estrategia corporativa. En España tenemos ejemplos de empresas con objetivos de reducción concretos: Bodegas Torres se propone ser un 25% neutra en CO2 para el periodo 2015-2020 y Telefónica se propone reducir un 30% el consumo de sus redes eléctricas. Algunas empresas como Tetrapak, Novonordisk o Müller se ponen como objetivo ser neutras en emisiones de CO2, o sea producir Kw limpios para compensar su gasto energético. Esto es lo que hace en España Forlasa para su línea El Ventero, con la instalación de placas solares en la cubierta de la fábrica se cubren con energía limpia las emisiones de fabricación. Ni decir tiene que este tipo de estrategia debe ser siempre un recurso al que recurrir cuando ya no podemos mejorar en eficiencia energética.

Y, ¿cuáles son las acciones concretas que las empresas e instituciones llevan a cabo para reducir sus emisiones? En Carrefour, por ejemplo, se han pasado a bombillas eficientes y alumbrado exterior automatizado, pantallas y rótulos LED, productos de certificación energética, aplican criterios de eficiencia energética en los nuevos edificios y mejoran energéticamente los antiguos, han mejorado el rendimiento del sistema de frio alimentario y han modificado sus sistema de climatización (ya no tenemos que congelarnos por los pasillos del super ni se climatiza a cuatro metros de altura). En Transportes Metropolitanos de Barcelona se apuesta por los vehículos híbridos y de hidrógeno, se investiga en combustibles eficientes y se añaden criterios ambientales a la hora de renovar, remodelar y mantener la flota. En las Bodegas Torres han invertido en vehículos eléctricos e híbridos, han mejorado el aislamiento de las cubas y han optado por empaquetados con menor huella de carbono. La consultoría La Vola cambió dos de sus vehículos por otros más eficientes, cambió las bombillas por las de bajo consumo, se instaló un sistema de recirculación del aire para minimizar la potencia de la bomba de calor y se comparten cuatro torres entre ocho ordenadores. Cuando no quedan más opciones de eficiencia siempre se puede hacer como GESAB, S.A., que colabora en la reforestación a través de organizaciones especializadas.

 Las empresas ya no esperan a la normativa ni al desastre energético, la reducción de emisiones está a la orden del día y esperemos que con efecto contagioso.

Los supereficientes

Correo electrónico Imprimir PDF

En la eficiencia energética el mercado está yendo mucho más rápido que la administración y las leyes. Adelantándose a regulaciones de eficiencia energética y etiquetado, los nuevos modelos superan de lejos a los A+++ y parecen imparables.

Por ejemplo, lavadoras como la L87490FL de AEG y la EcoPlus de Siemens son A+++ -30%, o sea, gasta un 30% menos las A+++. En frigoríficos vemos también avances sorprendentes. El KGE39A140 de BOSCH, clase A+++ gasta 156kWh al año, lo mismo que una bombilla de bajo consumo de 12 wat encendida permanentemente. Por su parte los nuevos modelos de secadoras que incorporan bombas de calor, como las de Miele, ahorran hasta un 50% de las energia.

En iluminación, las bombillas LED están haciendose asequibles para el ámbito domestico, como "My Ambiance 12w", de Phillips, una bombilla LED que trae un 90% de ahorro de energía.

Y en calefacción tambien podemos conseguir grandes ahorros ahora. Los nuevos sistemas de bomba de calor, y más si tienen incorporados dispositivos inverter, ahorran del orden del 50% de la energía, sobre todos en climas de temperatures no muy extremas. Además, a diferencia de los convencionales a gas o gasoil, las bombas de calor son eléctricas por lo que incluso pueden aprovechar energía fotovoltaica y ahorrar muchísimo más.

En lavavajillas los grandes ahorros no son solo energéticos sino también de gasto de agua: el modelo S51T69 X5EU de Neff gasta tan solo 6,5 l de agua por lavado y el G5830SC de Miele 7l, y energéticamente son A+++.

Es cierto que de momento estos modelos son más caros que los menos ahorradores, pero en la mayoría de los casos los ahorros de consumo son tan grandes que en unos 5 años se ha recuperado la inversion. En cualquier caso la tecnología ya está aqui y no se volverá atrás a modelos más ineficientes. Ahora la competencia y el mercado harán que los precios vayan bajando.

Eso sí, para que realmente podamos proclamar triunfantes que el ahorro energético en casa es un avance prometedor, hay que evitar el efecto perverso de que empecemos a sobredimensionar los electrodomésticos y usarlos de manera descuidada, aprovechando que son más eficientes.

El objetivo es tener la misma calidad de vida con menos energía y las soluciones ya están en el mercado.

 

Mas alla de la RSE: la Economia del Bien Comun

Correo electrónico Imprimir PDF

Si la aplicación voluntaria de los principios de responsabilidad social por parte de las empresas puede parecerle a algunos como una utopia, la propuesta de la Economía del Bien Común, va mucho más allá.

Esta propuesta promovida principalmente por un autríaco profesor de encomia, Christian Felber, se basa en un sistema económico completo alternativo que rompe la dicotomía entre capitalismo de mercado y a la economía planificada.

Los principios de este modelo se basan en algo que recogen la mayoría de las constituciones y nomas legales y es que la actividad económica debe servir a los intereses generales y en general al bien común o bien público. Lo que se propone es adaptar la economía real capitalista a este principio.

La propuesta inicial teórica de Felber y colaboradores fue perfilada con la colaboración de 200 empresas hasta conseguir el texto final, aunque se considera un texto abierto y vivo.

Los principios básicos de la economía del bien común representan valores humanos: confianza, honestidad, responsabilidad, cooperación, solidaridad, generosidad y compasión.

La propuesta incluye que se mida el éxito no solo en términos monetarios sino también en balance de bien común: dignidad humana, solidaridad, justicia social, sostenibilidad ecológica y democracia. Habría una evaluación en la que se podrían alcanzar hasta 1000 puntos de bien común.

La idea última es que las empresas que se guìen por estos principios obtengan ventajas legales.

De momento 500 empresas apoyan el modelo y 200 se han decidido a implantar el corazón del modelo. Y se han fundado 31 grupos de apoyo local en países como Austria. Alemania y España.

¿Demasiado utópico para considerar justo después de la marea de excesos en la que nos hemos visto sumergidos? Desde luego si empresas e instituciones lo aplicaran en estos momentos no estaríamos sumergidos en la crisis en la que estamos ahora.

Explicado por el mismo Felber: http://www.youtube.com/watch?v=U4tL4eS--XM

 

Cuantificar los beneficios de la RSE

Correo electrónico Imprimir PDF

Existe un consenso general de que una auténtica gestión de la RSE añade valor a una empresa. Sin embargo para las empresas, aún es importante poder cuantificar en alguna manera los beneficios de implantar la RSE antes de tomar el compromiso, especialmente monetariamente.

Una encuesta reciente de ACCSR reveló que el segundo mayor desafío de las empresas a la hora de implantar con éxito la RSE era la dificultad de evaluarla y medirla.

Algunas acciones como la mejora de eficiencia energética o la disminución del gasto de gestión de residuos pueden darnos valores monetarios directos y cálculos de retorno de la inversión. Sin embargo otros muchos aspectos de la RSE son indirectos, y en muchos aspectos el efectos directo es en intangibles: mejora de la reputación, imagen de la empresa, disminución de los riesgos, satisfacción y motivación de la plantilla, aceptación social, etc.

Muchos han sido los intentos de cuantificar los beneficios intangibles y la creación de valor no monetario de las empresas, como el Cálculo Global del Valor Intangible. El método más usado es el método clásico o alemán y utiliza una larga lista de intangibles con diferentes factores cuantificadores y correctores, aunque este no es un sistema creado particularmente para la RSE.

De la voluntad de valorar las ganancias en intangibles nace el “Integrated Reporting” o Informe Integrado. Este tipo de informe es una nueva tendencia de las empresas (BASF, Phillips…) que consiste en presentar un informe conjunto en que se integren los desempeños financieros y no financieros, o sea incluyendo todo el beneficio social y medioambiental y de intangibles.

El Proyecto Sigma lanzado por BSI definió los Cinco Valores para simplificar la valoración de los impactos y beneficios intangibles de las actividades de las empresas. Estos cinco valores son el financiero (beneficios e ingresos públicos), económico (ingresos domésticos y beneficios de nuevos negocios), social y humano (infraestructura social, mejora de las capacitaciones y de la salud), medioambiental (restauración de territorio y función de los ecosistemas y mejora de la biodiversidad) y tecnológico (infraestructura física, innovación en la vivienda y potencies de nuevos recursos).

Pero, ¿podemos por ahora cuantificar monetariamente el valor añadido en intangibles que nos aporta la RSE?

Para alguna empresas, mejoras concretas en la RSE han dado grandes beneficios que sí han sido cuantificados. En 1987 Paul O´Neill tomó las riendas de la productora de Aluminio Alcoa. Se enfocó no en los mejorar los márgenes de beneficios sino en la seguridad laboral, con el reto de ser la empresa más segura de su industria. El índice de accidentalidad bajó drásticamente y la productividad empezó a subir. En 2001 los beneficios netos habían subido a 1.500 millones de dólares desde los 264 de 1986.

Un caso claro de valor duradero creado es el de las minas de diamantes de Argyle en Australia. Esta empresa contrató a un nuevo Director General de Operaciones en 1998 para revisar el inminente cierre de la mina. En ese momento la premisa existente era que la mina debería cerrar por rezones económicas en 2001. Sin embargo el nuevo DGO inició un nuevo proceso de gestión basado en introducir la sostenibilidad en la estrategia y las operaciones empresariales. Ocho años después la mina no solo no había cerrado sino que el valor financiero había ido de 200 millones de dólares a 2000 millones

Otro ejemplo, the Container Store, fue elegida número 1 de E.E.U.U. como grandes sitios para trabajar, tras implementar una serie de cambios en la relación de los empleados con la empresa: los jefes trabajan junto con los empleados, los datos financieros están abiertos, se cultivan los valores de la empresa… la rotación no deseada bajó a un tercio de la media entre los vendedores y a una sexta parte entre los directivos.

Un estudio realizado en Chile por Acción RSE para intentar medir el beneficio de la RSE en la empresa describe casos como el del banco The Co-operative, que implantó una estrategia de negocios orientada al desarrollo ético del banco. La proporción de los clientes que declaró que su principal motivación era la ética del banco fue el 17% y la proporción de rentas atribuidas a estos clientes fue del 30%. Endesa en Brasil, creo la empresa Coalce de reciclaje para dar trabajo a los habitantes de una zona muy deprimida donde la morosidad a la misma Endesa era rampante. Una vez implementado el proyecto, la morosidad disminuyó un 57%. Otro caso más, BP en Trinidad y Tobago puso en marcha un conjunto de iniciativas para dar preferencia a los proveedores locales y la contratación de profesionales y técnicos nacionales, beneficiando a las comunidades donde desarrolla sus actividades. Además la empresa ahorró entre un 60 y un 70% contratando a ingenieros y soldadores locales.

En conclusión, alguna herramienta que pudiera valorar en términos monetarios los valores intangibles que aporta la RSE a una empresa, sería en la práctica un gran impulso para que las empresas tomaran la decisión de incorporar la sostenibilidad en sus estrategias empresariales.

 

 

 

joomla templates

Newsletter:

...

Hazte socio de Eco-LAB:

Disfruta la tranquilidad de la masía los domingos + aprovecha descuentos en las actividades.

Cuota: 60€ persona / 130€ familia /por año. ¡Contáctanos!

Las actividades:

Taller: Construcción Horno de barro
20-05-2012, 11h
Masía Torreblanca
Curso: Introducción a la Permacultura
01-06-2012, 19h
Masía Torreblanca

Contacto:

OFICINA: (ver mapa)

C/Peillares 30, Barcelona

93 1774312 - info@cannova.net

MASÍA: (ver mapa)

Passatge de la Torre, Vacarisses